Algo más que molinos
Galicia se encuentra en muy buena posición en estadísticas sobre producción de energía renovable en el momento en que, más y más, los políticos comienzan a plantearse alternativas en sus planes energéticos. Como ha pasado ya en Europa, no se puede dar la espalda a un a cuestión que cada vez va a ser más mediática, no solo por la degradación, que ya es imparable y será irrecuperable, sino porque ya no quedan recursos y será muy perjudicial economicamente seguir generando y manteniendo conflictos por la posesión.
Los gobiernos gallegos han sido conscientes de ello desde hace años y, aprovechando las condiciones naturales, tiene proyectado cubrir el 96% de la demanda energética de aquí al 2012 frente a la cuota actual del 55%. Pero frente al futuro, ahorro, sostenivilidad y supervivencia surgen polémicas y frente a "los molinos" críticas.
La instalación de parques eólicos ha levantdado muchos enfrentamientos en los últimos años, se han condenado por causar deterioro paisajístico, deforestaciones, problemas para las interferencias electromagnéticas, la destrucción de habitats de aves y, lo que se considera más perjudicial, por estar destruyendo los mantos de turba de la cuenca de algunos rios con gran valor ecológico y científico. Por encima de esto subyace una cuestión y es que, en la mayoría de los casos, las inversiones en energías renovables se han dejado en manos privadas. Se ha visto mas como un negocio rentable que como una obligación para mañana y para todos.
